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domingo, 16 de marzo de 2014

Nothing like us {66}

¡Felices juegos del hambre y que la suerte esté siempre de vuestra parte!
     Quédate, por favor.
     No puedo cielo, tengo que seguir trabajando. –otra vez, la misma excusa- sé lo que vas a decir y, no es una excusa.
     Últimamente sólo dices eso. –reprimí una lágrima- creía que este tour nos iba a unir más, que pasaríamos más tiempo juntos y lo único que ha pasado es que nos hemos distanciado, antepones el trabajo a todo y yo ya no sé qué hacer.
     Entiéndeme. –cogió mi cara entre sus manos.
     Te entiendo, Justin te llevo entendiendo dos meses pero tú no me entiendes a mí. –me sentía realmente mal- sigue siendo mi cumpleaños, sólo te pido que pases el resto del día conmigo, te necesito.
     Pero cielo, he venido.
     Para unos premios. –acaricié sus manos a punto de estallar en llanto- lo que es, más trabajo.
     ¿De veras crees eso?
     Ya no sé qué creer.

Como podéis imaginar Justin y yo estábamos discutiendo, de nuevo. Últimamente siempre lo hacíamos, por no decir que habíamos empezado a discutir desde principios del tour. Y como comprenderéis estaba asustada, cabreada y hecha polvo. Tenía miedo de que Justin y yo no estuviésemos destinados a estar juntos y que la convivencia acabase con nosotros. Anteriormente ya habíamos convivido varias veces juntos pero ahora estábamos sometidos a presión, estrés, mucho trabajo y mucha, muchísima fama lo que conllevaba a no tener ni pizca de intimidad.

Me dejé caer en la cama, apoyé los codos en mis rodillas, sostuve mi rostro entre mis manos y observé a Justin. Pero no dijo nada, sólo se quedó ahí, observándome también. Sólo le estaba pidiendo que aplazase lo que tenía que hacer, tan sólo quería que pasase el día de mi cumpleaños conmigo, no lo quería pasar con una panda de desconocidos famosos. No era tanto pedir, ¿no?

     Te compensaré, te lo prometo. –se arrodilló ante mí.
     Vete.
     _____. –suspiró frustrado.
     Vete, se me pasará. –siempre se me pasaba.
     Te quiero y lo siento, lo siento muchísimo, pero es que entre el tour, la nueva música, la película, no tengo tiempo. Y sé que te debería regalar todo el tiempo que tengo a ti pero, así es mi mundo.
     Así es como quieres que sea, te matas a trabajar Justin y no paras, y eso a la larga te acabará dañando. –le miré con lágrimas en los ojos- tus fans siempre van a estar ahí pero…
     ¿Tú no? –me miró ahora sorprendido.
     Llámame cuando llegues, ¿vale? –evadí su pregunta.
     Vale.
     Te quiero.
     Y yo. –besó cautelosamente mis labios.

Algo entre los dos se había roto. No estábamos mal, pero tampoco estábamos bien. Jamás hubiese querido insinuarle algo así a Justin, porque yo siempre voy a estar para él pero es lo que me salió en ese momento, como a él le salió irse, pero eso no fue lo que acabó con nosotros, ¿o sí?


***


 Toc-toc. 

Alguien llamaba a la puerta y no tenía gana alguna de abrir. Estaba completamente destrozada debido a la marcha de Justin. Los ojos me escocían de tanto llorar, mi cabeza echaba humo de tanto pensar, mi cuerpo estaba cansado de tanto dolor y mi almohada estaba cansada de escuchar mis gritos ahogados.

Toc-toc-toc.

¡Qué pesadilla! ¿Tampoco me iban a dejar llorar a solas? Me levanté de la cama sin gana alguna, arrastrando los pies hasta la puerta, mientras intentaba borrar el dolor que se dibujaba en mi cara con una sonrisa forzada. ¿Por qué finges? Me pregunté una y otra vez en el corto trayecto que hice. Estaba mal y no quería aparentar estar bien, ya no, estaba cansada de fingir que todo estaba bien y que poniendo una sonrisa y esperando a que pasase el tiempo cualquier problema que tuviese se iba a arreglar. Necesitaba reaccionar.

     ¡Hola princesa! –apareció Harry- ¿cómo está la cumpleañera? –me apoyé en marco de la puerta e hice un puchero- ¿qué te pasa? –me miró preocupado.
     Harry…

Me abalancé sobre él y me eché a llorar como una niña perdida y desorientada. No quería pasar ese mal trago sola, necesitaba desahogarme, necesitaba que alguien me escuchase y me apoyase, necesitaba a un amigo. Y Harry era lo más parecido a uno en esos momentos. Después de pasarme un buen rato llorando a lágrima viva, invité a Harry a pasar, nos acomodamos en la cama y estuvimos un buen rato en silencio.


     Es un chico muy liado, con muchas fans y mucho trabajo, es comprensible _____.
     Es mi cumpleaños Harry, no pido tanto, me he aguantado hasta ahora. –volví a pasarme la manga por la nariz.
     ¡No seas guarra! –me hizo reír mi amigo- deberías hablarlo mejor con él.
     Lo intento, pero no me da las explicaciones que necesito. –suspiré- ni siquiera sé qué ha ido a hacer y con quien.
     ¿No confías en él?
     Claro que confío, pero a veces creo que me oculta cosas. –anteriormente lo hacía aunque según él eran para no hacerme daño.
     Entonces no confías plenamente. –me corrigió.
     Como sea. –puse los ojos en blanco- lo siento.
     ¿Por? Me he perdido.
     Porque es tu cumpleaños y te estoy dando la chapa con mis problemas. –le miré.
     También es el tuyo.
     Deberías salir con los chicos, estaré bien.
     Ni pensarlo. –rio irónicamente- o salimos los dos o ninguno.
     No tiene sentido Ha…
     Los dos o ninguno. –apoyó su codo en la almohada y con la mano sostuvo su cabeza- tú eliges. –me miró fijamente.
     No saldré.
     ¿Por? Porque has discutido con tu novio por culpa de él y en vez de celebrar tus dieciocho prefieres encerrarte en casa para autodestruirte pensando.
     No me lo pasaré bien, estaré pensando en él y todo esto toda la noche. –me incorporé.
     Me emborracho contigo. –uy, eso sonaba muy convincente- invito a la primera ronda.
     ¡Hecho! –reí.
     En unas horas te quiero lista. –se levantó de la cama.
     ¿Sólo venías a esto? –le acompañé hasta la puerta.
     Si quieres me ducho contigo.
     Harry.
     Vale, eso sobraba, lo siento.
     ¿Qué me pongo? ¿Me arreglo mucho o no?
     Los chicos me han dicho que nos arreglemos. –se encogió de hombros- son unos pijos.
     Y lo que te gusta a ti.
     Y a ti.
     Va tira, adiós pesado. –riendo, le cerré la puerta en las narices.

En realidad salir me vendría bien, despejarme, disfrutar, olvidarme de todo un poco. No pintaba mal. En menos de un minuto ya estaba dentro de la ducha, obviamente aún no había elegido la ropa que me pondría y eso me llevaría bastante, como siempre. Me tomé mi tiempo con la ducha, me relajé y disfruté de esa pequeña lluvia artificial, pensé generalmente en todo; los premios, mi cumpleaños, la alfombra roja, la pelea con Justin, la ida de Justin, la salida de esta noche, etc. No llegué a ninguna conclusión. Pero si pensé algo mejor las cosas. Justin había venido, eso era lo importante, me había dado una sorpresa muy bonita y por unas horas habíamos estado como siempre. Pero llegó el trabajo y valoro muchísimo el detalle pero sólo lo necesitaba conmigo el día de mi cumpleaños entero, sólo un día, ¿qué tan importante tenía que hacer? ¿Y porque no me lo había contado? No me hubiese enfadado, sólo quiero una explicación, pero a saber.  Yo tampoco me he portado del todo bien con él, pero estoy enfadad, es normal, ¿no?


Después de ducharme empecé a elegir la ropa que me pondría, ¿Vestido? ¿Falda? ¿Pantalón? Tenía centenares de prendas a escoger y como siempre estaba indecisa. Y aunque me llevó tiempo conseguí encontrar el modelito perfecto. Me hice algunos tirabuzones en el pelo y me maquillé. Un maquillaje discreto quitando mis despampanantes labios carmín. (http://www.polyvore.com/broken/set?id=115830652)


     ¡Ya voy! –alguien había llamado a la puerta- ¡un segundo! –grité mientras cogía el bolso y seguidamente corría hacia la puerta.

Esperaba encontrarme a Harry o a los chicos o incluso a Justin o a mi padre o a mis amigos, esperaba encontrarme a alguien, pero nadie apareció. Llegué a pensar que había sido fruto de mi imaginación pero un sobre y un fino paquete justo delante de la puerta me confirmaron que efectivamente alguien había llamado a la puerta y, había dejado eso ahí. Me agaché y lo cogí cautelosamente mirando hacia todas partes. No había absolutamente nadie.

     ¿Es una carta de Hogwarts? –me pregunté a mi misma- ¡¡oh dios mío, voy a ir a Hogwarts!!

No, no iba a ir a Hogwarts. Pero esa carta era mejor que la invitación a Hogwarts, esa carta me llevaría hacia mi felicidad, me llevaría hacia Justin. Lo supe en cuanto vi la letra, era la suya y mis dudas desaparecieron al ver sus 282574785 ‘swags’ escritos. Estaba confundida, ¿no tenía que haberse ido? ¿Y si lo que me encontraba al final de ese juego no era él? ¿Lo había pasado tan mal para nada? ¿Justin había cambiado de opinión o lo tenía claro desde un principio? La única forma de responder a todas esas preguntas era seguir las indicaciones que Justin me había dejado escritas, la carta decía así:

“Feliz cumpleaños shwaty, hoy es un día muy especial para ti, para mí, para toda tu familia, para todos tus amigos y para todos tus fans. Espero no haberte hecho enfadar mucho y si lo he hecho que esto te cambie el humor. El idiota de tu novio te ha preparado un juego. Sé que amas el videoclip de One Less Lonley Girl, así que he intentado que se parezca lo máximo posible, pero el hairflip no vuelve –reí como una posesa- el primer regalo te lo he puesto fácil, es el paquete que viene junto a la carta, ábrelo y luego sigue las flechas.
Te quiere, tu Justin (únicamente tuyo y sólo tuyo)

Abrí el paquete con delicadez y me encontré con una preciosa Tablet negra de Apple. ¡Madre mía! No quiero imaginarme los otros regalos si esto empieza con una Tablet. La desbloqueé y me encontré con un bonito fondo de pantalla de los dos, al segundo de haberla desbloqueado recibí un mensaje. Lo abrí y me encontré con un precioso y divertido video de Justin. Click aquí 

Empecé a reír a carcajada limpia, me faltaba el aire, Justin sabía cómo desenfadarme y cómo hacerme sentir la persona más especial del mundo. Solté alguna lagrimilla, pero evité llorar, ya sabéis, el maquillaje. Después de ver el video seguí los papeles con flechas moradas que me llevaron hasta el recibidor del hotel.
Di varias vueltas sobre mí misma, no tenía ni idea de dónde ir ni qué hacer, las flechas se habían acabado. No dudé en llamar a Justin. A la chica del video de OLLG se lo puso más fácil.

     Justin sé que no me vas a coger el teléfono –y no lo hizo- y no sé porque te llamo, pero ¿dónde se supone que tengo que ir? Me estoy estresando y es sólo la primera prueba, no sabes preparar un juego de pistas cielo, aunque valoro mucho el esfuerzo. –y colgué, parecía una maldita loca hablando sola.

Por instinto femenino me dirigí hacia la entrada del hotel, justo en el cristal me encontré otro sobre dorado. Lo abrí con delicadeza para no romperlo y empecé a leer.

“Te adelanto una cosa, hay muchos regalos, grandes, pequeños, ¿dónde los guardarás y cómo irás a cada lugar?”

Dentro del sobre había unas llaves, ¡UNAS LLAVES DE COCHE! Con un llavero plateado en forma de medio corazón roto con el nombre de Justin. No me lo podía creer, ¿Me estaba regalando un coche? ¿Enserio? No podía aceptar eso, era demasiado, enserio.

Salí del hotel, esperaba encontrarme un coche en la entrada con un botones esperándome, pero lo único que me encontré fue un cúmulo de paparazzi y fans y yo sin guardaespaldas, genial. Me abrí paso como pude, saludé a algunos fans y dejé que los paparazzi me fotografiaran mientras me dirigía al parking del hotel. Para encontrar el coche pulsé decenas de veces el botón de abrir hasta que un flamante Audi blanco respondió.

Era impresionante, ¿cuánto dinero se debía haber gastado Justin? Enserio, me hubiese conformado con un coche más sencillo, pero no, Justin y su afición por gastar dinero.

Entré en el coche y me encontré otro sobre dorado en el asiento de copiloto y una taza de chocolate caliente con nata en el posavasos del coche. Como me conoces sonreí inocentemente al imaginarme a Justin comprándome la taza en  el Starbucks. Abrí el sobre y me encontré el siguiente mensaje:

“Te presento a tu nuevo coche swag. No me creo que hayas entrado en él, así me gusta swag. Te he dejado tu bebida favorita en el  swag posavasos ¡disfrútala y no manches el coche! Swag. Al grano, no sueles saber muy bien en que día vives, ¿sabes dónde encontrar la solución? Swag.

¿En el móvil? ¡Y yo que sé! Maldita sea la imaginación de Justin, ¿dónde me quiere llevar? ¿Me va a regalar un móvil nuevo? Arranqué el coche con miedo, no sabía muy bien cómo llevarlo, pero le pillé el truco rápidamente. Me fui paseando por toda la ciudad de california, pensando, pensando, pensando y pensando. Me paré en varios sitios pero ninguno fue el acertado hasta que di con un enorme centro comercial y ahí caí. Justin y yo siempre decimos que los centros comerciales tienen la solución para todo. Así que estacioné el coche y entré.

La Tablet que llevaba debajo del brazo sonó, tenía un nuevo mensaje con el siguiente gif de Justin: 

¡La tienda de fotos! ¡Claro! Me recorrí todo el centro comercial hasta encontrarla. Al entrar me recibió un amable hombre de unos cuarenta años.

     Buenas tardes, _____ _____. –eso no era una pregunta- tengo varias cosas para usted.
     Oh. –sonreí.

De debajo del escaparate sacó un sobre dorado y dos enormes regalos más envueltos en papel de regalo dorado también. Abrí el más pequeñito, era un adorable calendario con fotos de Justin y mías, una por cada mes y en cada mes estaban marcadas las fechas importantes como cumpleaños, aniversarios, fiestas, etc. El otro regalo era un enorme tablón de fotos de Justin y mías, lleno de post-it con frases, citas de nuestras canciones, fechas, locuras que habíamos hecho, sueños que nos quedaban por cumplir, viajes, etc. Era todo precioso y original.

Abrí el cuarto sobre, ¿cuántas más vueltas me haría dar?

“Espero que te estén gustando los regalos, no pensé que llegarías tan lejos ¡sabía que lo conseguirías cielo! –Menudo idiota- ¡Qué siga el juego!

La Tablet volvió a vibrar y un nuevo gif de Justin apareció en ella: 

¡Lolly! ¿La tienda de chucherías tal vez? Salí de la tienda dando gracias al hombre que me había entregado los regalos y después de dejarlos en el coche volví al centro comercial, entré en la tienda de chuches y me recibió una pequeña niña.

     ¿Eres _____? –me preguntó sorprendida.
     Si cielo, soy yo. –le sonreí mientras me agachaba con cuidado debido al corto vestido.
     Justin me ha dado esto para ti. –me entregó una piruleta, una caja de bombones en forma de corazón y un sobre.
     ¡Oh, muchísimas gracias cariño! –seguro que era la hija de la dueña.
     ¿Me puedo hacer una foto contigo? Me gusta mucho tu voz, eres muy guapa y me gusta también Justin.
     Justin es mío, eh. –bromeé- claro que si cielo. –su madre nos hizo una foto mientras yo la cogía en brazos.
     ¡Muy guapas!
     Muchas gracias por la piruleta y los bombones. –les sonreí.
     ¿Vendrás de nuevo? –me preguntó esperanzada la pequeña.
     ¡Claro! Y te traeré un disco firmado. –le revolví el pelo- pero ahora me tengo que ir peque.
     ¡Sí! –me sonrió contenta- adiós. –se despidió enérgicamente con las manos.
     Adiós cielo. –le mandé besos.

Abrí el quinto sobre y leí el siguiente mensaje:

“Unos dulces para la más dulce. Cuidado con el sol cielo, no te vayas a derretir. Swag.  ¿Crees que estás llegando al final? Esto sólo acaba de empezar. ¡Felices juegos del hambre y que la suerte esté siempre de vuestra parte!

Mi libro favorito. ¡La librería! Que bien me conocía Justin, había acertado con cada uno de los regalos, estaba impresionada. A toda prisa me dirigí hacia la librería del centro. Al entrar sonó una campanilla anunciando mi llegada. La librería era pequeña pero acogedora y llena de estanterías repletas de libros. Una mujer de unos treinta salió a recibirme.

     ¡_____! –me nombró como si me conociera de toda la vida.
     Hola. –reí.
     Tengo algo para ti. –me señaló divertida.
     No me lo esperaba. –dije irónicamente.
     Un joven muchacho…
     Justin. –le sonreí.
     Justin, me ha dejado esto para ti.

Me sacó varios paquetes y de nuevo un sobre dorado. Opté por abrir primero los regalos. El primer paquete contenía decenas de libros, entre ellos mis favoritos como Los Juegos del Hambre, Cincuenta Sombras de Grey, Cazadores de Sombras, etc. Otros, en cambio, no me los había leído jamás. Abrí el siguiente paquete, estaba repleto de películas, mis favoritas, de terror, románticas, dramas, comedias, de todo tipo, vamos. Por último, abrí el tercer paquete, había un libro y una película. Los dos tenían como portada una foto de Justin y mía, ¿qué se suponía que era? El sobre contestaría a mi pregunta:

“Libros, películas rellenarán una preciosa estantería. ¿Te has fijado? Te he dejado nuestra historia, léetela, dicen que son mejores los libros que las películas.”

Oh dios mío, me iba a poner a llorar ahí mismo, me superaba, ¿cómo había hecho todo eso? Enserio, no podía parar de preguntármelo, estaba asombrada, alucinada, sin palabras, quería ver a Justin ya y abrazarlo y besarlo y, y, y no sé.

Le di las gracias a la mujer y me fui, estaba cargada de cosas y tenía que volver al coche para dejarlas, pero antes de poder tomar el camino hacia el coche me di cuenta que Justin me había dejado un camino indicado por flechas. Mi curiosidad era más grande que todo el peso que llevaba así que seguí las flechas. Y llegué a la tienda de animales. ESO. NO. IBA. EN. SERIO. Entré como una loca, ¿me iba a regalar un perro?

     ¿Tiene un perro para mí? –pregunté desesperadamente.
     Eh… -la dependienta me miró con cara extraña- no… pero tengo otra cosa.
     ¿Enserio no han comprado un perro para mí? –hice un pucherito.
     No, enserio. –rio- pero tenga este sobre. –me sonrió amablemente.
     Jo, gracias. –dejé las cosas en el suelo y abrí el sobre encontrándome con estas fotos:



“No te he comprado un perro, pero te dije que intentaría que se pareciese al videoclip de OLLG. Princesa quedan dos regalos. ¡Ánimo! Swag.

Salí de la tienda y volví a seguir las últimas flechas. Me condujeron a una joyería. Otro regalo caro, ¡viva al derroche! Entré desesperada por acabar el juego, no me andaría con rodeos.

     Lo que sea que tenga para mí, por favor. –el dependiente me miró con cara rara- lo siento tengo prisa. –dije jadeando de cansancio.
     Claro señorita _____. -¿Por qué todos conocen mi nombre?- aquí tiene. –me entregó una caja y un sobre- esta vez, antes de abrir el regalo lea la carta.  

Parecía y era caro. Abrí el sobre dorado y leí lo escrito:

“Lo que hay ahí dentro no sólo sirve como joya, piensa cielo. Te estoy esperando.”

Abrí desesperadamente la caja y dentro me encontré una llave como colgante. ¿Una llave? ¿Se refría a su perfume? ¿Me esperaba en la perfumería? No creo, ese era el penúltimo regalo, así que era poco probable. Volví a dar las gracias al dependiente y me fui al coche a dejar todo lo recogido.

Me senté en el coche, se había hecho de noche. Tenía que pensar rápido, me había ido sin avisar a los chicos, quería ver a Justin ya y quería salir esta noche. Encendí las luces del coche y empecé a buscar pistas por todos los sobres y regalos. Esa llave abría algo, ¿pero qué? De repente la radio se encendió sola, había un mensaje para mí.

“Esta canción va dedicada a _____ _____ de parte de Justin. Feliz cumpleaños ____, ¡disfrútala!”

Y empezó a sonar Fall. Amo a Justin. Empecé a llorar como una posesa. Me daba igual si se me corría el maquillaje, si los paparazzi me hacían fotos, me daba exactamente igual todo. Cuando acabó la canción paré de llorar y me fijé que había un post-it en la radio. Allí estaba escrito el nombre de una dirección. Así que me dirigí hacia allí inmediatamente.

Llegué en unos diez minutos. Había llegado a una enorme casa en un barrio rico de California. ¿Mi llave abría la puerta de esa casa? Tal vez la dirección estuviese mal o yo me había equivocado. Lo tenía que comprobar.

Salí del coche y me dirigí a la inmensa puerta de acero. Introduje la llave en ella y…

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HOLA, SÍ ESTOY VIVA, LO SIENTO, LO SIENTO, LO SIENTO. A ver, hoy tengo que dar explicaciones. Llevo muchísimo sin subir, un mes y jamás había tardado tanto. Y he leído todos los comentarios chicas, y lo siento. Sé que tengo una novela y la tengo que seguir porque en parte es una responsabilidad pero tengo una vida. Y si no hay inspiración o tengo problemas en casa o exámenes o fiestas o lo que sea no puedo escribir. Y lo siento, enserio, me gustaría complaceros a todas y hacer un capítulo por día pero es que estoy en una situación difícil y lo comparto con vosotras porque confío en que me entendáis. He tenido muchos exámenes y era estudiar, estudiar y estudiar. Intentaba abrir el Word para escribir pero estaba exhausta e imposible. Intentaré hacer maratón por semana santa, lo intentaré con todas mis fuerzas, enserio. Pero bueno, aquí tenéis el capítulo, espero que os guste, comentad, dadme ánimos y decidme que os ha parecido ¿vale? Pero comentad enserio.


Nada, que os quiero mucho y gracias por serme fieles y seguir leyendo la novela a pesar de todo, os quiero mucho, sois amoooooooooooooooooooor. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Nothing like us {65}

 The Teen Choice Awards

El gran día había llegado. Uno de febrero de 2013. Iba a presentar la alfombra roja de los Teen Choice Awards junto a Harry Styles. Aun no me lo creía, iba a conocer a las personas que siempre había querido conocer como Josh Hutcherson, Jennifer Lawrence, Rihanna, Miley Cyrus, Lucy Hale, Kristen Stewart, Robert Pattison, Taylor Swift, Demi Lovato, etc. Allí también volvería a ver a ciertas personas como Zac Efron, Taylor Lautner, los chicos de One Direction, Carly Rae Jepsen y a mi queridísima amiga Selena Gómez. Sí, ella iba a estar allí y, por si eso fuera poco estábamos nominadas a casi los mismos premios. Pero yo estaba nominada a más.

Hacía unas tres semanas que me había unido a la gira de Justin y eso me conllevó a sacrificar muchas cosas. Tuve que dejar los estudios, mi familia, mis amigos, mi vida prácticamente para estar con Justin y también para formarme más profesionalmente.

Mi disco había salido hacía unas tres semanas también. Estaba siendo un éxito, número uno en muchos países. Mis fans aumentaban, cada vez me conocía más gente y formar parte de la gira de Justin ayudaba mucho. Tal vez no era consciente de lo famosa que me estaba volviendo. Por supuesto que no lo era, eso iba a cambiar completamente mi vida y pronto veréis porque.

Volviendo al tema anterior, uno de febrero. Aparte de ser un gran día por los premios también lo era por ser mí cumpleaños, ¡HACÍA DIECIOCHO! Y estaba muy emocionada por ello, pero jodida a la vez por no poder celebrarlo con quienes quería y tener que asistir a unos premios con gente prácticamente desconocida. A ver, que estaba encantada de estar allí, de estar nominada a tantos premios y eso, pero lo hubiese estado más si no hubiese sido mí cumpleaños, no sé si me explico.

Además de ser mi cumpleaños era el de Harry, ¿coincidencia? No creo en ellas. Sinceramente se me había pasado por completo el día que me llamó, no caí en ello, estaba en mí mundo. Así que hoy tendríamos que decidir que podríamos hacer. Enserio, Harry y yo, cumplir el mismo día los años, es raro, no sé por qué pero lo es.

Jenna, mi estilista, me estaba dando los últimos retoques, alargando un poco más mis pestañas, como a mí me gustan, añadiendo más carmín a mis labios, repasando mi peinado y por último colocándome bien el vestido y los accesorios. Estaba lista. (http://www.polyvore.com/styles/set?id=112116567).


—     No estoy preparada. –miré a Jenna preocupada.
—     Lo harás genial. –frotó mis hombros mientras me sonreía- estás lista.
—     Como la cague no saldré de casa durante meses. –reímos.
—     Has estado practicando, ¿qué podría salir mal?
—     Un montón de cosas. –volvimos a reír.
—     ¿Estás lista? –apareció una Alice estresada- el coche está esperando abajo, hay una centena de fans enloquecidos, llegaremos tarde y…
—     ¡No me pongas más nerviosa! –me dirigí hacia la puerta- te preocupas demasiado. –la besé efusivamente.
—     ¡_____ tus labios! –me regañó Jenna.
—     Y menos mal que no está Justin aquí. –rieron ellas.
—     JA, JA, que graciosas, me meo.
—     ¡Venga, tira! –me empujó Alice con prisa.
—     Los tacones me están matando.
—     ¿Ya te estás quejando? –rio Jenna- acabamos de salir de la habitación del hotel.
—     Lo que nos queda. –Alice se llevó las manos a la cabeza.


Un grupo de hombres de seguridad nos esperaba en el recibidor del hotel. Nos ayudarían a ir hasta los coches que esperaban fuera y luego, nos escoltarían durante los TCA y al salir. Jamás había tenido tanta seguridad para mí sola, enserio. Creía que esta vez era como las otras. Bastantes fans esperándome, no muy desesperados y con paciencia. Estaba completamente equivocada. Al salir me encontré con una enorme multitud, había seguridad por todas partes, fans realmente desesperados y realmente impacientes por verme, gritos, llantos, fotos, muchos, muchísimos paparazzi y faltaba alguien, Justin. Sonreí algo melancólica pero feliz de estar allí, saludé con la mano y mandé besos y pronto mis fans me empezaron a cantar ‘cumpleaños feliz’. A pesar del estrés y de todo lo que he comentado anteriormente, canté junto a ellos me hice algunas fotos y por fin entré en la larga limusina que tenía enfrente. Tranquilidad.

—     ¡Harry! –encontré a mi amigo concentrado en su móvil- ¡¡FELICIDADES!! –me abalancé sobre él llenándole la cara de carmín. Jenna me mataría.
—     ¡Felicidades princesa! –me abrazó fuertemente- los dieciocho te sientan fenomenal, vas preciosa. –me alagó.
—     Tengo que estar a la altura de mi acompañante. –bromeé- no me creo que cumplamos los años el mismo día.
—     Estábamos destinados a encontrarnos. –rio animadamente.
—     No creo en el destino. –carcajeé junto a él- pero me alegro de haberte conocido.
—     Oh, y yo. –me sonrió- ¿estás preparada?
—     No mucho, va a ser muy raro no verte con los otros chicos.
—     Mucho. –se encogió de hombros.
—     Por cierto, parece que vayamos de luto. –me horroricé, los dos íbamos de negro.
—     El negro es un color elegante. –se encogió de hombros.
—     Ya, pero para una alfombra roja. –me preocupé- Harry que me da un ataque al heart, eh.
—     Idiota, todo saldrá bien. –me abrazó levemente- lo tenemos más que ensayado, además es nuestro cumpleaños, si nos sale mal nos perdonarán. –estallamos a carcajadas.
—     Tú hablarás con Selena. –le señalé.
—     Sólo si tú entrevistas a Taylor. –hizo el mismo gesto.
—     Hecho. –nos dimos un apretón de manos.

Después de una media hora, llegamos a la gala de los premios. Estaba a arrebozar de gente, famosos, fans, cámaras, acompañantes, mánagers, vamos, de todo. Por suerte Harry y yo habíamos ido a ensayar unos cuantos días antes, ya sabíamos dónde, cuándo y cómo ponernos y que preguntas hacer a los diferentes famosos que pasaran por la alfombra roja. Así que después de unos minutos de maquillaje, organización y nervios empezamos. Estábamos en directo. 

—     Buenos días, buenas tardes, buenas noches, buena madrugada. Hola a todos los que nos estáis viendo. Harry y yo os presentaremos los Teen Choice Awards desde California. ¿Estáis preparados? –Harry rio ante mi broma. Me empujó cariñosamente hacia un costado para quedarse él en primer plano- chupa cámaras, ¿quién ha invitado a este? –reímos de nuevo.
—     Durante la alfombra roja iremos viendo a la mayoría de los invitados y nominados de los TCA…
—     Sáltate eso, lo saben de sobras. –volví a meterme en primer plano.
—     Así no se puede. –volvimos a carcajear, menuda alfombra nos esperaba.
—     Como podéis ver será una alfombra dónde prácticamente sólo veréis el cabezón de Harry, así que ya podéis apagar vuestras televisiones. –todo el equipo de grabación se contuvo la risa, menos Harry y yo. Eso no parecía nada serio.

Los famosos iban pasando ante nosotros, a la mayoría les hacíamos pequeñas entrevistas, otros sólo saludaban o nos felicitaban y otros simplemente pasaban desapercibidos o de nosotros, como queráis llamarlo. Para mi gusto los encontronazos más destacados de la alfombra fueron los siguientes:


One Direction

La verdad es que todos iban bastante sencillos, arreglados, pero sencillos. Pero debo decir que iban muy pero que muy guapos. Era extremadamente raro ver a los chicos sin Harry, pero bueno, al fin y al cabo sólo era para presentar la alfombra, más tarde, se harían las fotos juntos y todos contentos. Es más, al venir los chicos Harry dejó el puesto de presentador y se unió a su banda, yo sola les hice la mini entrevista. Luego Harry se fue con los chicos a pasearse por la alfombra, a hacerse fotos y al cabo de unos minutos volvió. Sí, es lo que tienen estas extrañas situaciones.

—     Por fin nos devuelves a nuestro chico. –me reclamó Louis.
—     Tenéis… -me miré el reloj inexistente de mi muñeca- cinco minutos. Ale, andando que es gerundio. –reímos.
—     Estás en demasiada buena compañía. –me alagó Liam- y por cierto…
—     ¡FELICIDADES! –armaron escándalo todos los chicos de la banda.
Saltaron, gritaron, rieron, nos cantaron cumpleaños feliz y otras locuras las cuales no eran propias de una alfombra roja, pero así eran ellos, yo, nosotros, al natural. Me abracé efusivamente con todos los chicos, especialmente con Harry, todos ellos eran amor y en tan sólo unos minutos me habían alegrado el día.

Miley Cyrus

Una diosa, una diva del pop, un ídolo para mí. La había seguido desde Hannah Montana y hoy al fin iba a hablar con ella. El mundo da muchas vueltas y si crees y te esfuerzas, los sueños se cumplen. Vestía un muy atrevido vestido negro, iba preciosa.

—     Hola Miley, vas preciosa. –estaba de los nervios, oh dios mío.
—     Gracias, tú también estás genial. –frotó mi hombro izquierdo.
—     Dime, ¿estás nerviosa por la gala de esta noche? Estas nominada a muchos premios.
—     Si no competiese en algunos junto a ti estaría menos nerviosa. –me alagó.
—     ¿Qué? Oh, vamos, imposible. Yo estoy hecha un flan. –estaba peor que un flan- pero cuéntame…
—     Cuéntanos. –volvió a aparecer Harry- ¿me has echado de menos princesa? –me abrazó por la cintura y me plantó un beso en la mejilla en toda regla.
—     No me has dado tiempo. –me cohibí riendo.
—     Que monos. –rio Miley.
—     Antes de que viniese este melón, te quería preguntar, por ser yo, por ser nuestro cumpleaños, por estar en los Teen, ¿podrías rebelarnos algo de tu nuevo disco?
—     Sólo porque me has caído bien y eres la novia de Justin. –me sonrojé. Justin. No había hablado con él en todo el día y… No, no podía mezclar lo personal con lo profesional. Volví a dibujar una sonrisa en mi cara- habrá una gira en 2014 y con grandes teloneros.
—     ¿Enserio? –eso era una exclusiva muy gorda- espero que hayas pensado en mí.
—     Y en Justin. –me guiñó un ojo- me tengo que ir chicos, ¡muchísimas felicidades! –nos besó.
—     Un placer Miley. –contestamos Harry y yo al unísono.

Taylor Lautner

No iba de traje pero iba arreglado, no entraré en detalles de cada vestimenta porque me pasaría hojas describiendo a cada uno. La cuestión es que hacía mucho tiempo que no nos veíamos, demasiado. Y verle fue muy extraño, más que nada lo extraño fue la sensación que sentí. Se me revolvió el estómago, pero no en el mal sentido ni en el bueno de amor. Lo que os digo, fue una sensación extraña, sentía cariño hacia él y le admiraba. Tal vez eso sea normal y lo extraño sea que al verle, por un segundo me imaginé a su lado, y por un segundo intenté imaginarme como hubiese sido mi vida junto a él, pero un segundo no da para mucho. Sólo lo veía como un amigo o tal vez ni eso, como el hombre lobo de crepúsculo. No sé.

—     Oh dios mío, no me creo que presentéis los premios. –rio Taylor dándole un apretón de manos a Harry- felicidades tío. –luego, se paró enfrente de mí y me sonrió tiernamente- mi diva de la música favorita. –esperó mi aprobación.
—     Mi hombre lobo. –reí animadamente. Taylor me abrazó alzándome del suelo y como prácticamente estaba haciendo todo el mundo beso muy efusivamente mi mejilla- felicidades princesa. –sólo podía pensar en la reacción de Justin.
—     Gracias Tay. –froté su hombro amistosamente.
—     Vamos a ser profesionales _____, que no lo somos demasiado. –carcajeamos todos- ¿cuál es el último proyecto en el que estás trabajando?

Tampoco os explicaré con detalle de todo lo que hablamos, también me harían falta páginas y páginas, voy al grano, a lo esencial.

Selena Gomez

Me cago en mi vida’ le susurré a Harry al verla. Este estalló a carcajadas y yo no le veía la gracia por ningún sitio. No tenía ganas de hablar con ella pero, si me iba quedaría como una niñata delante de medio mundo. Así que tocó apechugar con ello.

Parecía que todo el mundo nos miraba, que todo el mundo estaba atentas a nuestras reacciones, a lo que diríamos, parecía que todo estaba en silencio, que todos los presentes estaban sumisos, pero como ya he dicho sólo lo parecía.

—     Hola preciosa. –gracias a dios Harry empezó.
—     Hola. –sonrió ella.
—     ¿Nerviosa por las nominaciones? –siguió Harry, yo me limitaba a mirar y sonreír.
—     Mucho, este año estoy nominada a bastantes. –‘claro, después de dedicarle un álbum entero a mi novio’. Ojalá lo hubiese dicho en alto.
—     ¿Habrá gira o seguirás en el mundo del cine? –el cumpleañero siguió.
—     Tengo algunos proyectos, pero lo más importante va a ser la gira, por mis fans. -¿qué fans?- creo que con este disco he conectado con mis fans, contando mi historia, como me siento y por eso si tuviese que elegir preferiría la gira. Pero ya te digo, intentaré hacer de todo. –maldita cerda mentirosa que sólo se preocupa por el dinero.
—     O tal vez… -iba a estallar pero alguien me tapó los ojos haciendo que me callase al instante.

Zac Efron

Le amo, este es el hombre que me salvó de liarla mundialmente en directo. Si no fuese por él, enserio, no sé lo que hubiese pasado, tengo que controlar mis humos. Como sea, iba muy guapo, con camisa y la resta normal pero combinado, vamos, como casi todos los chicos. Eso sí, lucía una feliz sonrisa.

—     ¡Zac Efron! –le abracé levemente.
—     ¡Felicidades pequeña! –besó mi cabello.
—     No me llames así en directo, no soy tan pequeña. –hice un mohín.
—     Perdón, corten eso. –le señaló al cámara.
—     Estamos en directo idiota. –ups se me había escapado lo de idiota- borrad eso de vuestras mentes. –reímos.
—     ¿Qué tal? ¿Nerviosa?
—     Oye, no me quites el papel de presentadora. –reí- no me tomarán enserio.
—     Lo siento, lo siento.
—     ¿Crees que estos TCA son diferentes a otros años? –pregunté.
—     Claro, estás tú. –me sonrojé.
—     Oh. –le di la espalda a la cámara para reír y al segundo me volví intentando no reírme, pero imposible.
—     También creo que hay muchos más nominados, más competencia, más emoción, además, actuarás, ¿no?
—     Sht. –le di un codazo, en teoría era una sorpresa- anda, tira, tira, que nos vas a arruinar la gala.
—     Me prometiste hacerte fotos conmigo. –tiró de mi brazo para llevarme con él.
—     Yo no hice eso. –reí, enserio, se lo acababa de inventar. Capullo.


***


Después de presentar la alfombra roja fuimos a hacernos las fotos, me hice bastantes con Harry que después de ellas se fue a buscar a su banda. Me hice sola y me hice con la mayoría de gente que conocía y me iba encontrando. Vamos, que prácticamente los fotógrafos se aburrieron de mí.

La gala fue una pasada, jamás había estado antes en una entrega de premios y enserio, quiero volver a repetirlo todo, fue genial, el calor de la gente, los premios ganados, los nervios, la gente que conocí, el premio que presenté, increíble, enserio. E aquí un resumen.

Demi Lovato presentaba la gala junto… vale, no recuerdo su nombre, pero junto a un chico de Glee. Otros artistas presentaron los primeros premios, hasta que llegó el primero que gané yo y os puedo asegurar que el más especial y el más sorprendente, no por el premio, sino por lo sucedido.

El premio era para el artista más Hottie, vamos, el que estaba más buenorro, dicho en castellano. Y los nominados eran: Miley Cyrus, Selena Gomez, Katy Perry, Rihanna, yo, Justin Bieber, Liam Hemsworth, Robert Pattinson e Ian Somerhalder.

Estaba nerviosa, las manos me sudaban, estaba temblando si salía ganadora no me podría levantar, caería, me desplomaría, enserio, estaba hecha un maldito flan.


—     Y los artistas ganadores y más Hotties son… -se creó el suspense.
—     ¡_____ _____ Y JUSTIN BIEBER! –vale, acababa de morir. Mi primer premio y lo había ganado junto a Justin, lo malo es que él no estaba ahí para celebrarlo.

Todo el mundo tenía la atención en mí, las cámaras, los fans, las luces, los invitados, los artistas, los fans de detrás de las pantallas, absolutamente todos. Madre mía, no era momento para tener pánico escénico. Hoy no. Me levanté de mi butaca y con una sonrisa de oreja a oreja combinada con una cara de sorpresa total me dirigí hacia el escenario, donde recogería el premio de mi novio y el mío.

—     Oh dios mío. –me llevé las manos a la boca- no me lo puedo creer, el primer premio que gano y lo hago junto a alguien tan especial y en un día tan especial. –estaba emocionada- nunca se me han dado bien los discursos, no traigo nada ensayado ni estudiado, jamás he ganado un premio y bien… no sé qué decir. –suspiré enternecida- sólo quiero dar las gracias a mis fans que desde el primer momento siempre habéis estado apoyándome, gracias a todos los que habéis votado, a mi padre, a mi hermano, al Team y seguro que me dejo a alguien pero… estoy muy nerviosa, de verdad. –reímos, aplaudieron y gritaron –gracias chicos, os quiero. –lancé besos.

Me giré hacia quienes me sostenían la enorme tabla de planchar, que simboliza el premio de los TCA. La sostenía Josh Hutcherson y Jennifer Lawrence. Les di un pedazo de abrazo a los dos y me dirigí hacia los backstages. Pero me detuvieron.

—     Oh, oh, oh. –me paró Josh- ¿dónde crees que vas señorita?
—     Vuelve aquí. –rio Jennifer.
—     ¿Qué he hecho mal? –todos rieron.
—     Nos ha dicho un pajarito que hoy es un día muy especial, ¿es tu cumpleaños?
—     Puede. –respondí anonada mirando a Josh y al público.
—     No sé tú, enserio, no sé tú, pero en mi casa celebramos los cumpleaños. –todos gritaron y rieron y yo seguía ahí sin entender nada, ¿a qué tanto grito?
—     ¡Venga, ayudad todos! –gritó Jennifer.
—     Oh, no, no, no. Por favor. –supliqué.
—     Vamos. –insistió.

Un dulce cumpleaños feliz empezó a sonar, y fue inevitable destacar una voz entre la multitud. Miré hacia todos lados, con los ojos bien abiertos, sorprendida, cautelosa, asustada. Pero sobretodo llena de esperanza e ilusión.

—     Te deseo shwaty, cumpleaños feliz. –Justin.
—     Creo que me voy a desmayar. –dije a punto de llorar- ¡Justin! –se me olvidó todo, las cámaras, la gente, todo, absolutamente todo. Mi novio había venido para mi cumpleaños y os lo aseguro, en esos momentos era la persona más feliz del mundo.
—     Felicidades cariño, sorpresa. –besó mis labios repetidamente mientras me alzaba del suelo y me hacía dar vueltas en el aire.
—     Te quiero, gracias. –le susurré.
—     Es mi turno. –empezó a hablar Justin una vez acabamos nuestra bienvenida- muchas gracias a todos los que habéis votado, a mis fans, a mis beliebers, a todos los que habéis ayudado a hacer realidad mi sueño, muchísimas gracias, por el apoyo incondicional, enserio, no estaría aquí si no fuese por vosotros, este es nuestro premio. –y alzó la enorme tabla de surf con una enorme sonrisa. Ese es mi Justin.


Dejamos nuestros premios en el backstage y volvimos a la gala para sentarnos juntos. No podíamos parar de hablar, de acariciarnos, de decirnos cualquier chorrada y Justin no paraba de agradecer a mis padres por haberme creado. Es un idiota, pero le amo.

Era la hora de presentar el premio a mejor artista femenina, Justin me agarraba la mano con fuerza y me repetía constantemente que iba a ser yo, pero no podía creerle, demasiada suerte en una noche, me conformaba con lo que me había pasado. Pero sí, gané el premio. El siguiente fue el de mejor artista revelación, presentado por Robert Pattison, Kristen Stewart y Taylor Lautner. Los nervios estaban a flor de piel.

—     Este premio es muy especial. –habló Kristen.
—     Cada año lo gana una persona distinta, gente que tiene talento y que ha triunfado desde el primer momento. –continuó Robert y siguió con la lista de candidatos al premio.
—     Y el ganador o ganadora es… -esta vez era el turno de Tay- ¡¡¡¡¡_____ _____!!!!! ¡SÍ SEÑOR!

Mi primera gala, tres premios y mi cumpleaños. ¿Se podía tener más suerte? No lo creo. Saludé afectuosamente a Kristen y a Robert. A Taylor le di un grandísimo abrazo y acabé por empezar a llorar en su hombro. Acabé por llorar en general, me habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo que no lograba asimilarlo. Justin subió inmediatamente a consolarme, me abrazó y no me soltó hasta que me calmé. En mi discurso me tenía agarrada la mano con firmeza, dándome fuerzas y confianza. Dios mío, jamás nadie había hecho tanto por mí. Jamás nos habíamos mostrado así delante de las cámaras, siendo nosotros de verdad, sin cohibirnos lo más mínimo, sin preocuparnos sobre lo que puedan pensar.

—     Qué vergüenza. –me di aire con la mano que me quedaba libre, Taylor y Justin me ayudaron también- son tres premios en una noche y estoy muy orgullosa, como dice Justin, son nuestros premios, porque sin vosotros no me podría estar pasando esto. Es alucinante, enserio, quiero daros las gracias de corazón, porque cada uno de vosotros me habéis llegado, cada uno de vosotros sois especiales a vuestra manera, y cada uno de vosotros me apoyáis. Gracias a mis fans, a mis dreamers por ser unos soñadores natos y creer y perseguir siempre en vuestros sueños y en los míos. Gracias a mi familia por apoyarme siempre, en cada una de mis victorias, mis derrotas y mis errores. Gracias a Scooter, a Alice, a Jenna, a Liam, a todo el Team, a todos mis amigos de Atlanta; Ryan, Caitlin, Carly, Christian, Chaz y Mike pero sobre todo a ti Justin. Gracias por apoyarme desde el principio por creer en mí cuando ni yo misma creía, por ser mi salvavidas, por quererme tal y como soy, por aguantarme las veinticuatro horas del día y por perdonar todos mis errores. Te quiero, y este premio te lo dedico especialmente a ti.

Justin no pudo contenerse y acabó besándome. El público estalló a gritos, a aplausos, a llantos, se respiraba amor, furor, alegría y sobretodo felicidad.


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HOLAAAAAAA, CAPÍTULO, YUJU, FIESTA. Hacía MUCHÍSIMO que no subía y lo siento. Enserio estoy pasando una etapa horrible como dije en la entrada anterior y se me hace muy difícil escribir, pero al fin y al cabo aquí tenéis capítulo. A lo mejor os resulta aburrido, yo que sé, pero los siguientes serán más interesantes. Es que en este me he enrollado con los premios y eso jeje.

Recalcar una cosa, siento si hay alguna fan de Selena, pero entendedlo, es una novela y en teoría la ex de tu novio tiene que ser la mala, con alguien te tienes que llevar mal. Podría haber sido Selena como Caitlin como una patata o como un perro. No sé si me entendéis.


Intentaré subir algo pronto pero estoy de exámenes así que una semana más o menos. Y nada, espero que os haya gustado el capítulo,  ¿sí? Siento la demora. Os quiero mucho, enserio. Jeje.